jueves, 8 de octubre de 2015

¿Te gusta la peppa?

Desde hace unos años ha circulado en internet lo que se ha difundido como el verdadero origen de “Peppa, la cerdita”, una caricatura para niños pequeños que se difunde con gran éxito; pero la historia no ha convencido a los internautas y la han calificado como una mentira.

Según se narra en páginas web, blogs y redes sociales, Peppa era una niña pequeña que vivía con su padre, quien era el dueño de un criadero de cerdos. La mamá de la menor estaba presa, acusada de intentar matar a su esposo con un machete.

El negocio familiar iba de mal en peor. Sin embargo Peppa era una niña agradable, sumisa, con pecas y algo gordita.

En la granja había una familia de cerditos que la niña había elegido como sus consentidos. El macho era grande y obeso, la hembra era muy poco fértil por lo que sólo tenía dos crías.

Uno de los cerditos era simpático, pero en vez de decir “oink”, se le escuchaba gruñir como un dinosaurio. La otra cerdita, se caracterizaba por ser de mayor tamaño.

Con el paso del tiempo, Peppa dibujó a la familia de cerditos con una tiza rozada. Los llamó mamá pig, papá pig, George (junto a un dinosaurio por su forma de gruñir) y a la última la llamó igual que ella: Peppa, porque se identificó con ella.

Pero su padre se molestó por el dibujo y jaló de las trenzas a la pequeña, además le repitió que no debía encariñarse con los cerdos.

Peppa intentó correr hacía uno de sus amigos, pero su molesto padre la llevó a triturar menudencias para dárselas de comer a los cerdos.

El padre le cortó la cabeza machetazos a la cerdita quien la niña había apodado como Peppa Pig.

Con la sangre del animal, la pequeña pintó en su dibujo el vestido de la cerdita Peppa, además de que le puso unos labios rojos.

Después la menor fue a moler más menudencias, pero la maquina se atoró y cuando ella metió su mano para intentar arreglarla; su mano quedo atorada. La trituradora fue jalando a la menor hasta que su cuerpo por completo fue destrozado.

Al otro día el papá de la menor se suicidó junto al dibujo de su hija.

Su sangre era tan oscura como la tierra, lo que parecía que la familia de cerdos estuviese sobre auténtico lodo, así como los cerdos aman revolcarse ahí.