jueves, 3 de marzo de 2016

Parásitos del Poder

Pensionados de por vida con cientos de miles de pesos mensuales por unos cuantos años de trabajo, agraciados para siempre con seguro social y seguro de gastos médicos mayores para ellos y sus familias, asistidos y protegidos por centenares de empleados públicos, favorecidos con subvenciones y apoyos de todo género, los expresidentes mexicanos forman una casta insólita, única en el mundo por sus privilegios casi monárquicos y los multimillonarios recursos que consumen del erario, muy superiores incluso a los de los países más ricos.

En su libro Los parásitos del poder. Cuánto cuesta a los mexicanos mantener los privilegios de los expresidentes,  Ernesto Villanueva e Hilda Nucci explican cómo ésa “condición parasitaria” se eterniza a costa del dinero de los ciudadanos.

“En México, para que un ciudadano de a pie pueda ser sujeto de una pensión por cesantía en edad avanzada conforme a la Ley del Seguro Social de 1997, debe tener cumplidos 60 años al momento de causar baja en el IMSS, haber cotizado como mínimo mil 250 semanas –más o menos el equivalente a 25 años de trabajo–, estar de baja ante esta dependencia al momento de realizar la solicitud y encontrarse privado de actividad remunerada”, puntualizan los autores.

Por el contrario, advierten, “un presidente o su similar pueden tener una pensión privilegiada con una quinta parte del trabajo de una persona común”.

Cada ex Presidente recibe un ingreso bruto mensual de 205 mil 122 pesos, excepto Ernesto Zedillo y Carlos Salinas de Gortari, quienes “por voluntad propia renunciaron a ese derecho”. Sin embargo, a estos 2 últimos Presidencia les asigna gastos por “personal de apoyo”.

Actualmente, el gobierno mexicano destina más de 40 millones de pesos para el pago de pensiones vitalicias de los ex presidentes de México, así como el pago de su personal de seguridad y su equipo de colaboradores, según  reportó el periódico Reforma.

En 2013 fueron asignados 10.97 millones para cubrir las pensiones, mientras que 29.77 millones fueron para gastos en “personal de apoyo” de los ex mandatarios. En 2003 la suma total por ambos conceptos era de 25.4 millones de pesos, ahora esta cifra casi se ha duplicado.

En 2015 costear las pensiones de cada uno de los mandatarios mexicanos le costó al erario dos millones 461 mil 488 mil pesos anuales, según aprobó la Cámara de Diputados en el Presupuesto de ese año.

Los autores de Los parásitos del poder se dieron a la tarea de revisar los ordenamientos legales relativos a los beneficios de los exgobernantes en 21 naciones representativas de los cinco continentes y compararlos con la situación mexicana.

Sus hallazgos fueron contundentes:

“El caso que más llama la atención es el de México, pues es el único país donde un expresidente recibe aproximadamente 2 mil 379 salarios mínimos como ingreso global mensual.”

Esta cantidad contrasta fuertemente con el caso de Dinamarca, en el que un expresidente gana el equivalente a 64 mil pesos mexicanos al mes, lo que ni siquiera equivale a un salario mínimo mensual en ese país.

Lo que ganan los expresidentes mexicanos resulta superior a los salarios, por ejemplo, de Vladimir Putin, presidente de Rusia, quien percibe anualmente 136 mil dólares: dos millones 176 mil pesos al tipo de cambio de ayer.

Las pensiones de los ex mandatarios mexicanos también son superiores a los salarios de la mayoría de presidentes latinoamericanos. De acuerdo con registros públicos revisados por este diario, Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, gana anualmente 2 millones 258 mil pesos; Cristina Fernández, mandataria de Argentina, tiene ingresos por un millón 920 mil pesos.

Además, Rafael Correa, presidente de Ecuador, tiene un salario anual de un millón 344 mil pesos; Nicolás Maduro percibe un millón 188 mil pesos anuales; Ollanta Húmala, de Perú gana un millón 56 mil pesos y Evo Morales de Bolivia ostenta un pago anual de 546 mil 240 pesos.

Aún mayor es la comparación si se toma en cuenta los salarios de los líderes de China e India, pues los ex presidentes mexicanos anualmente tienen ingresos mayores a los del presidente en funciones de China, Xi Jinping, cuyo salario anual es de 22 mil dólares; mientras que el salario anual del primer ministro de India, Narendra Modi, es de 30 mil dólares anuales.

Calderón resultó por mucho el ex presidente más caro para el país y se corroboró que tiene a una prima dentro de la nómina. El panista tiene a 19 personas a su servicio -sin considerar escoltas-, y aunque vive actualmente en Harvard, por ese concepto Presidencia eroga mensualmente 812 mil 547 pesos, es decir, 9.75 millones de pesos al año. En la nómina de personal a su servicio se encuentra su prima hermana María Antonieta Hinojosa Robles, quien tiene un sueldo mensual de 95 mil pesos.

Por su parte, Vicente Fox cuesta mensualmente al erario 471 mil 724 pesos y tiene una nómina de 20 personas, 12 de ellos son personal administrativo del Centro Fox y se les paga con el erario por trabajar en el negocio personal y familiar.

Carlos Salinas de Gortari no cobra pensión, aunque se desconoce desde qué fecha renunció a ella. Sin embargo, su “personal de apoyo” lo integran 10 personas, quienes cobran en total 249 mil 18 pesos al mes, sin contar el gasto en elementos de seguridad.

El cuarto ex presidente más caro es Luis Echeverría Álvarez, quien además de su pensión tiene un equipo de apoyo de 17 personas; sin embargo, a diferencia de Calderón y Fox, sus sueldos son mucho más bajos, pues el que más gana percibe un salario de 17 mil 505 pesos.

En tanto, el ex presidente menos caro es Ernesto Zedillo, pues renunció a su pensión vitalicia y tiene un equipo de cinco personas que en total representan una carga mensual de 77 mil 308 pesos.

Una vida de lujos

Además de los salarios, los expresidentes cuentan con una serie de privilegios como seguro social, seguro de gastos médicos mayores para ellos y sus familias y subvenciones y apoyos de todo género.

También tienen 425 servidores públicos a su disposición, inluyendo 36 elementos del Ejército, 12 soldados de la Armaday 8 elementos de la Fuerza Aérea.

En caso de fallecer, la pensión se transfiere a sus esposas, como es el caso de Alejandra Asimovic “Sasha Montenegro”, la viuda del expresidente López Portillo, quien recibe $81 494 pesos cada mes y Paloma Delia Margarita Cordero, esposa del fallecido Miguel de la Madrid quien percibe mensualmente $101, 718 pesos.