domingo, 9 de abril de 2017

Los XV de Rubí y la banalidad social

El fenómeno de los XV años de Rubí se viralizó por el vídeo realizado por los padres que invitaban a todos a la fiesta de su hija. Dicha fiesta nos ha dejado a lo largo de estos días un sinfín de comentarios a favor y en contra de tan mencionado y gastado evento, pero más allá de la frivolidad y banalidad de la fiesta, debemos darnos cuenta de lo derruida que está nuestra sociedad. Si bien la globalización nos ha llevado a un punto donde la comunicación entre las personas está a solo un click de distancia, me parece que el Internet y las redes sociales han menoscabado la interacción social, es decir que estamos perdiendo la capacidad de ser personas sociales, esto resulta en una triste paradoja; porque por un lado podemos escribir, llamar, ver y conocer a personas en otros continentes con otros husos horarios que están a miles de kilómetros de distancia, pero a la vez estamos tan lejos de entender las tradiciones de nuestros connacionales que se encuentran a pocas horas y con los cuales compartimos herencia cultural,
esto es lo grave para mí, que este evento ha sacado a relucir lo cerca y tan lejos que estamos como mexicanos, si bien el video se viralizó debido a que no entendimos y nos mofamos de una costumbre que se da en muchas localidades de nuestro México,  distintas a las costumbres de la ciudad, ¿cómo es posible que seamos amigos de personas en el extranjero y lleguemos a un entendimiento de su cultura, mientras que en nuestro propio país no se tenga la capacidad de entendimiento a las formas y cortesías de nuestra propia cultura? Para decirlo más claro, los XV años de Rubí son los más comentados y quizá con mayor número de asistentes, pero les aseguro que ella y su familia se sintieron de lo más solos el día de ayer.

Ahora bien los medios de comunicación han llevado este evento a los extremos, es decir, no hay mexicano que no sepa de la fiesta de Rubí, esto sin duda nos lleva a la reflexión de que existe una delgada línea entre lo público y lo privado, en estos tiempos las redes sociales son un peligro para la vida privada de las personas y a la vez son la herramienta mediante la cual el individuo se difumina frente al Smart Phone, nos vamos perdiendo en las redes sociales, en ellas somos amigos de miles de personas en el mundo pero en realidad conocemos a muy pocos o ninguno, de algún modo no nos conocemos  a nosotros mismos que nos vemos reflejados en la foto de perfil de un artista, un paisaje o un dibujo animado, mutamos de tal manera que nos alejamos de nosotros mismos. Los que nos rodean nos conocen a través de la información de  nuestro perfil y de las fotos a las que les damos un like y no por la convivencia diaria en el trabajo, la escuela o transporte, o lo más vital que es la afinidad consanguínea, llegamos al grado de que tú no eres tú, sino que eres lo que hay en tus redes sociales, nos convertimos en esclavos de la red, una red que nos atrapa y nos sumerge en relaciones esporádicas, sin utilidad, sin un sentido, donde se pierde el significado entre lo que es bullicio  y lo que es verdaderamente importante.





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